Ginebra, 9 de junio de 2025 – La 113ª Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), celebrada en Ginebra, sirvió como escenario para una firme muestra de solidaridad internacional con el movimiento sindical panameño. Durante el encuentro, la Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (CSA/TUCA) organizó un acto en el que se denunció enérgicamente la creciente persecución antisindical contra el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) de Panamá.
Marta Pujadas, presidenta del Comité Internacional de Mujeres de la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM), advirtió sobre la gravedad de la situación. «Lo que ocurre en Panamá, con acoso judicial a líderes sindicales y violencia política, trasciende fronteras. Es un llamado de atención global», declaró. «La respuesta contundente de sindicatos en más de 40 países demuestra el poder de la solidaridad internacional.»
Pese a las recomendaciones claras del Comité de Libertad Sindical de la OIT (Informe No. 409, marzo de 2025) —que instan a respetar la libertad de asociación, proteger a los dirigentes sindicales y garantizar el acceso a los fondos sindicales—, las autoridades panameñas han hecho caso omiso de estos lineamientos.
Entre las denuncias presentadas ante la OIT por las organizaciones sindicales panameñas se incluyen: el cierre de cuentas bancarias de SUNTRACS y de sus dirigentes; restricciones al derecho de huelga; una campaña de estigmatización y discursos discriminatorios por parte del presidente de la República y del ministro de Trabajo; así como la criminalización de líderes sindicales por participar en protestas.
Estas acciones han llevado a que Panamá sea nuevamente incluido en la lista de países que violan los derechos laborales, enfrentando señalamientos por incumplir gravemente sus compromisos internacionales adquiridos a través de los convenios de la OIT.
Pujadas también denunció las recientes redadas violentas en las oficinas de SUNTRACS y las órdenes de captura emitidas contra toda su dirigencia. Saúl Méndez, vicepresidente de la ICM y secretario general de SUNTRACS, ha solicitado asilo político en la embajada de Bolivia en Panamá. Jaime Caballero ha sido detenido y recluido en una prisión de máxima seguridad, mientras que Erasmo Cerrud es activamente perseguido por las autoridades.
Esta escalada represiva representa una grave violación del derecho a la libertad sindical y de los convenios 87 y 98 de la OIT, lo que constituye una amenaza no solo para el sindicalismo panameño, sino para el movimiento obrero a nivel global. Ante esta situación, los sindicatos internacionales mantienen su movilización y reiteran su respaldo incondicional a SUNTRACS.
Fuente y foto: BWI Global Union


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